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Tendremos un tema de las copias de seguridad caseras para evitar tener que recurrir a la recuperación de datos en un futuro y evitar el estrés de perder información.
Muchos clientes, una vez les ha fallado el disco duro, preguntan: ¿Cuál es el mejor sistema de copias de seguridad para no tener que volver a realizar una recuperación de datos perdidos?
La realidad es que no hay nada 100% fiable o confiable. Los discos duros fallan sin causa aparente, los USB dejan de responder de la noche a la mañana y los CD y DVD tampoco se salvan de no tener algún fallo.
Un disco duro es un aparato delicado. Tiene partes móviles y bastante delicadas. Golpes, subidas de tensión o sobretemperaturas pueden llegar a causar que el disco duro deje de funcionar y por ende nos encontremos con nuestros datos perdidos y tengamos que recurrir a una recuperación de datos.
Una memoria USB o un disco duro sólido (SSD) son dispositivos más robustos que un disco duro mecánico convencional. No poseen partes móviles, son más rápidos (SSD) y consumen bastante menos que un disco duro estándar. Sin embargo, todos los componentes, incluso donde se almacena la información es electrónica pura y dura. A diferencia de un disco duro una memoria USB o un SSD guarda la información en memorias tipo TSOP48 (Formato estándar) o bien en formato LGA / LGA52 (formato BGA). La diferencia de estas memorias radica entre otras cosas, en su forma. Las TSOP48 tienen “patitas” que se sueldan a las placas y las LGA y demás, son memorias completamente planas, sin patitas. Solo unos topos que se sueldan mediante calor sobre la memoria y por su propio peso se funden.
Todas estas memorias tienen unos ciclos de lectura y escritura. Es decir, el fabricante garantiza que la memoria es capaz de aguantar 100.000 lecturas y 100.000 escrituras (Esto es un ejemplo). Significa que podríamos leer 100.000 veces la misma fotografía y guardarla 100.000 también. ¿Pasados esos 100.000 ciclos se romperá? No; simplemente el fabricante te garantiza un mínimo en base a su calidad y estándares, pudiendo durar 500.000 o más. (Recordemos que es un ejemplo).
Pero también existe el problema de que siendo electrónica, puede fallar cualquier componente (incluyendo las memorias) tras haber realizado solo 400 ciclos. O por una mini subida de tensión por el puerto usb, algún componente se puede quemar y dejar de funcionar el usb o SSD y si eso ocurre, salvo contados casos habrá que recurrir a un laboratorio de recuperación de datos.
Recomendamos SIEMPRE la expulsión del USB utilizando el formato de expulsión segura.
Otra alternativa, es guardarlo en CD o DVD. Un CD o DVD es un tipo de policarbonato que reacciona a la luz (En este caso la luz láser del lector) creando unos surcos que representan 0 y 1. La combinación de dichos surcos da luego origen a la información. Sin embargo los CD o DVD pueden reaccionar también a la luz, humedad y polvo creando una especie de manchas en el propio dispositivo. Ese tipo de tacas impiden la lectura de los datos y en muchos casos hacen inviable la recuperación de los datos.
La última alternativa de moda es el famoso CLOUD o la Nube. Realmente es una opción muy útil y rápida teniendo en cuenta que puedes acceder des de cualquier sitio a tú información. Sin embargo, hay que recordar que esos datos están alojados en servidores que desconocemos el tipo de protección que tienen, como además y muchos de ustedes lo saben, en cualquier momento pueden clausurarse y perder toda la información que se había guardado (Un claro ejemplo es MEGAUPLOAD). Los usuarios que tuvieran fotografías, apuntes o cualquier tipo de documento privado y propietario, hace un tiempo no han podido acceder a los datos y desconocen si podrán hacerlo en el futuro. Por eso tampoco recomendamos que toda su información la tenga en la nube y se deje de lado el soporte físico.
¿Qué recomendación podemos ofrecer para evitar la pérdida de datos y su posterior coste en el proceso de recuperación de datos?
Tener un mínimo de dos copias (Por ejemplo una en el PC de escritorio y/o portátil y otra en un disco duro externo). Con que nos acordemos, una vez a la semana de copiar los posibles cambios que se hayan producido sería suficiente.
¿Y lo recomendable? Diríamos que tres.
Si dispone de una copia de seguridad en el PC (de escritorio o portátil) y otra en un disco duro externo, pero se guardan en el mismo sitio (Ejemplo: la misma habitación), si desgraciadamente entraran a robar o se incendiase o por un escape de agua, se estropeasen los dispositivos o desaparecieran no habría servido de nada. Tome todas las medidas de precaución con sus datos si no quiere enfrentarse a una pérdida de datos.
Esperamos que estos consejos ayuden a tomar un camino que prevenga la pérdida de datos y su posterior recuperación de datos en un laboratorio.